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Cómo seleccionar libros para prelectores

Si la semana pasada hablábamos de cómo seleccionar libros para bebés, esta semana le toca el turno a los libros para prelectores. En esta etapa la lectura en voz alta por parte del adulto y el desarrollo de la lectura visual por parte de los más pequeños cobra especial importancia. La lectura de imágenes es la que precede a la lectura textual, por ello resulta importante que lo niños tengan acceso a obras de gran variedad y riqueza estética.

En este periodo los niños también comienzan a preguntarse por el mundo que les rodea, de manera que es un buen momento para acercarles libros informativos. Elije aquellos que tratan los asuntos que más les gustan o atraen.

A medida que observes mejoras en sus habilidades de escucha y comprensión, intenta seleccionar narraciones más complejas (no solo principio, nudo y desenlace) para que puedan ir familiarizándose con ellas.

Generalmente, los más pequeños se sienten atraídos por los libros llenos de humor (transgresión de normas, contradicciones entre texto e imagen, ciertos temas específicos como los escatológicos, etc.), con tintes disparatados, y por aquellos en los que la historia resulta próxima, de modo que puedan identificarse con el universo de ficción.

Para este nivel lector son adecuados:

  • Libros y álbumes ilustrados en los que predomine la ilustración, con tramas atractivas, que provoquen la curiosidad del lector. Con un lenguaje natural, sin artificios, y con vocabulario sencillo pero rico. Dos buenas obras en este sentido son El topo que quería saber quién se había hecho aquello en su cabeza de Werner Holzwarth y Wolf Erlbruch y Willy el tímido de Anthony Browne.
  • Libros y álbumes ilustrados con ilustraciones originales, sin estereotipos, capaces de estimular y ampliar la sensibilidad estética de los pequeños. Las ilustraciones deberían ampliar la información textual, aportar riqueza visual y de significado, y estar bien secuenciadas. Dos grandes ejemplos son Donde viven los monstruos de Maurice Sendak o Los tres bandidos de Tomi Ungerer.
  • Leyendas, fábulas y cuentos ilustrados (tradicionales, de hadas, etc.) como, por ejemplo, Historias de ratones o Sopa de ratón de Arnold Lobel.
  • Libros de imágenes, sin texto, que inviten a los pequeños lectores a narrar historias. Dos obras fantásticas son Todo un mundo de Katy Couprie y Antonin Louchard y El globito rojo de Iela Mari.
  • Libros informativos, con ilustraciones atractivas y claras, con textos breves, información bien organizada y actualizada y lenguaje conciso. Nos encantan los libros de Katrin Wiehle (Mi pequeño bosqueMi pequeño jardín…).
  • Libros y álbumes ilustrados de poesía, rimas, retahílas, juegos de palabras, canciones…  Dos buenos ejemplos son las obras Un lunes por la mañana de Uri Shulevitz y El bosque encantado de Noemí Villamuza e Ignacio Sanz.
  • Libros-juego, móviles o troquelados con numerosas posibilidades lúdicas y de interacción, que propongan una narración o se acompañen de información de interés para los más pequeños. Recomendamos El cartero simpático de Janet y Allan Ahlberg y ¡Oh!de Josse Goffin.

¿Qué libros para prelectores nos recomiendas?

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