libro_album_españa_06

Desde hace tiempo nos apetecía realizar un recorrido por la historia del libro álbum en España no con la intención de desarrollar una exposición detallada, (que daría para un libro entero), sino con la idea de reivindicar especialmente la obra de muchos y excelentes artistas que, de forma inmerecida, no son suficientemente reconocidos en la actualidad (sirva como ejemplo el hecho de que la mayoría de sus trabajos se encuentran descatalogados y, por tanto, el acceso de los lectores a sus obras resulta bastante complicado).

Los orígenes

Los inicios de lo que podría considerarse libro álbum en nuestro país pueden personificarse en la figura del polifacético Apel·les Mestres. A finales del siglo XIX y principios del XX, el prolífico y meticuloso creador dedicó parte de su trabajo a la ilustración infantil (concepto aún no definido en aquella época) en obras tan reseñables como Cuentos d’en Perrault o Cuentos vivos, siendo este último título, con breves textos, el mejor antecedente de lo que podemos llamar libro álbum.

Cuentos vivos de Apel·les Mestres (Seix Barral, Barcelona, 1882)

Vanguardias e innovación

En las primeras décadas del siglo XX fueron diversas las editoriales que destacaron por su labor en el campo de la edición infantil y, más concretamente, en la publicación de álbumes. La editorial Calleja en Madrid, gracias a la dirección artística de Salvador Bartolozzi, sobresalió con su colección «Cuentos de Calleja en colores». En Barcelona, por otra parte, las editoriales Muntañola, Araluce o Sopena innovaron en términos estéticos y estilísticos sus obras destinadas al público infantil.

Autores como Josep Obiols, Jesús Sánchez Tena, D’Ivori, Joan Llaverias o Joan Junceda, por citar solo unos cuantos, renovaron el lenguaje visual y supieron trasladar las vanguardias que caracterizaron esta época a sus creaciones. En este sentido, la innovación se extendió a las revistas y suplementos infantiles, entre los que cabe destacar, por ejemplo, Gente Menuda. Formato, maquetación, uso del papel y de tintas planas, líneas puras… fueron algunos de los aspectos más significativos de estas obras para niños que hoy denominaríamos libro álbum.

El nacimiento de Pinocho de Salvador Bartolozzi (Calleja, Madrid, 1920)

Colección Pinocho contra Chapete de Salvador Bartolozzi (Calleja, Madrid, 1923-1928)

(Vía 50 Watts)

La Guerra Civil y la posguerra, desgraciadamente, truncó este florecimiento en la edición infantil. Durante las siguientes décadas se produjo un empobrecimiento en los temas y en la calidad de las publicaciones. No obstante, no se pueden olvidar los aportes de editoriales como Juventud, Molino, Doncel o Noguer, y autores como Mercè Llimona, Roc Riera Rojas o Pablo Ramírez.

Tic-Tac de Mercè Llimona (Hymsa, Barcelona, 1942)

(Vía Biblioteca de Catalunya)

Afortunadamente, a partir de los años setenta y gracias a una generación de jóvenes artistas caracterizados por sus anhelos de apertura, ruptura e innovación, el libro álbum resurge en España viviendo uno de sus momentos más importantes… Pero todo eso y mucho más lo contaremos en la segunda parte de esta entrada. ¡No te la pierdas!

Comparte esta entrada

Deja tu comentario aquí